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09 septiembre 2009

24 horas de Zalduendo



Todo empezó con una pregunta: ¿será posible rodar 24h seguidas?. De este modo empecé a darle vueltas y pensar como podría realizarlo. Durante muchos meses he estado buscando la manera de poder sufragar uno de los mayores inconvenientes, la luz por la noche. No vale cualquier cosa ya que necesitas buena iluminación y que dure mucho tiempo. Probando y buscando al final me decidí por lo que más me convencía dentro de mis posibilidades económicas. A pesar de que algunos no les parecía lo más adecuado continué con mi iniciativa intentándolo mejorar hasta donde he podido. Hay otras fórmulas para la iluminación que pueden ser más eficaces pero son más caras.
Entre ir, venir y probar cosas he tenido buenos consejeros y apoyo de mi gente Jesús, Fernando, Alberto Blanco y mis colegas del curro Jorge Vicario y Ernesto González. Gracias a todos ellos continué con entusiasmo este proyecto para sacarlo adelante.
Ya sólo quedaba intentarlo. Fernando y yo buscamos el momento en el que podríamos tener las mejores condiciones. La cosa se empezó a complicar para coincidir los dos en el intento. Fernando veía más viable intentarlo en la Franqui y tiene razón, pero yo tenía la ilusión de que fuera en Zalduendo, a pesar de las dificultades. Al final elegimos el único día que nos quedaba para poder intentarlo antes de mis vacaciones con la familia y de que Fernando y compañía se fueran a la Franqui; yo este año lo tenía complicado para poder acompañarles.
En este primer intento las predicciones metereológicas eran aceptables pero no se cumplieron y el viento salió muy, muy tarde. Pasamos las 24 horas casi esperando. Hacia las 6am del día siguiente yo empecé con ilusión, pero a las dos horas y pico desistí. El viento no acompañaba y no merecía la pena ya continuar. No todo fue en vano, por la noche pudimos cerciorarnos de que funcionaban bien las cosas y que podía ser válido tal y como estaba montado. A algunos, como Asier y su novia, les dimos la noche con el ruido de los generadores. Espero que nos disculpen, no existía otra forma. Y para aquellos que acudieron mil gracias por su apoyo (para no olvidarme de nadie no menciono a ninguno).
Al regreso de mis vacaciones, Rodrigo empieza a calentarme la cabeza. Para el viernes 5 de septiembre dan buenas previsiones de viento. Ya me lió otra vez, como es tan difícil convencerme!!!. La cosa se complicaba ya que solamente contaba con la ayuda de Alberto Blanco, Rodrigo y mi hijo Julián; sólo contaba con ellos después de su trabajo, que no es poco. A lo largo de la semana súper pendientes del tiempo y de las predicciones. Al final la mejor predicción estaba comprendida entre el jueves tarde y el viernes, con la incertidumbre de la lluvia y el gran inconveniente de tener que hacerlo solo y estar solo en las campas. Esto último no es aconsejable, siempre existe el interrogante de que pueda pasarte algo, máxime tal y como se ha desarrollado.
Comienza una nueva aventura. Jueves 4 de septiembre de 2008.
Por la mañana ha estado lloviendo todo el día, mal pinta, pero no desisto en los preparativos de última hora. Todavía me queda la esperanza de que deje de llover… Hacia las 19:15 estaba en las campas con todo el equipo en la furgo: buggy, cometas, generadores, luces, tienda de campaña, miniquad…. Tengo que agradecer a mis hermanos que me pudieran dejar la furgo, de no ser así, se hubiera complicado subir todo. Rodrigo ya estaba esperando para ayudarme a montar. Alberto Blanco subió hacia las 20:15 y junto con Julián matizaron el montaje del box. Entre señalizar las porterías, revisar el recorrido y quitar las piedras y ultimar la preparación de las cometas nos dieron las 21:00. Terminé de preparar todo con un poco de retraso. Empezaba a anochecer y había perdido demasiado tiempo. Desde las 21:00 hasta las 21:20 repasé el recorrido con una luz frontal indicando los puntos donde la iluminación del recorrido me parecía más conveniente para la orientación nocturna.
A las 21:30h me enchufé los cascos de la radio y comencé con 5m radsails proII, comunicándoselo a mi equipo de apoyo. El viento es de componente SW con unos 15-20km/h. Rodrigo al rato se marchó para contrastar, en casa, las predicciones que luego nos confirmaría por teléfono. Alberto aguantó hasta que me hizo falta y Julián se quedó para asistirme en el box.
La noche es cerrada, con poca luz natural, pero la temperatura no es mala y el viento es aceptable para el comienzo. Empiezo a pensar que por lo menos esta vez lo puedo intentar. A las 22:00h baja el viento y decido cambiar de talla a 7m radsails proII y continúo con ella hasta las 23:00h. Momento en el que vuelvo a cambiar de talla utilizando evoII 12m.
Llevo casi tres horas y el gps marca poca distancia, aunque la media de velocidad no es mala para ser de noche. He tenido que cambiar de cometas varias veces, estoy perdiendo mucho tiempo y el viento no coincide con las previsiones. ¡esto no va ser posible, no lo voy a lograr!. Por lo menos que me permita continuar.
A la 1:00 de la madrugada del viernes 5 de septiembre tengo que volver a cambiar de talla a radsails proII 6m. Afortunadamente el viento incrementa de velocidad. La temperatura sigue siendo agradable, el cielo se mantiene despejado y a lo lejos se ven las luces de los molinos eólicos, aviones que surcan la oscuridad y entre esto alguna estrella fugaz. ¡Un deseo!, que pueda continuar las 24h y acabe sin percances. Desde la 1:00 hasta las 3:00h me ilusiono, son dos horas en las que el viento, aunque racheado me ha permitido avanzar y mejorar la media de velocidad.
¡Buf!, esto no coincide con las previsiones. En teoría desde las 23:00h del jueves hasta las 9am del viernes marcaba de 24 a 33 km/h SW. En lo que más o menos coincide es en la temperatura 9-13ºC.
A las 3:00 tengo que volver a cambiar de cometa, radsails proII 5m. Con la evoII 12 ya he despegado un par de veces del suelo. Al hacer el cambio en el box, Julián no está fino y la evoII 12m me levanta medio metro del suelo. ¡Jo que susto inesperado!. El viento se vuelve más inestable y más racheado. Voy un poco retrasado pero puedo seguir intentándolo.
Al rato surge un percance peligroso. En la cercanía de las porterías tengo que avanzar mi cuerpo hacia delante para no perder la trazada. La rueda delantera pierde tracción con el suelo y en los giros me acerco demasiado a las porterías. En uno de esos giros, de repente dejo de tener luz, se me ha partido el mástil del foco que va enganchado al generador y se ha caído hacia delante. ¡Me la voy a comer!, ¡el chaleco reflectante del larguero lo veo tan cerca que se me suben a la garganta!. Afortunadamente controlo la situación y me acerco como puedo al box. ¡Que cagada!, esto se acabó.

Me pongo a revisar el material destrozado y tiene mala pinta. Entre tanto miro el gps y ya marca 100km. Bueno estoy recuperando tiempo y mejorando la media. Hay que pensar en una solución para continuar, me quedan tres horas para que empiece a amanecer. La media de velocidad la he subido a 25.6km/h y la velocidad máxima son 47.8km/h. No está nada mal para ser la noche. El anemómetro marca una velocidad del viento de unos 28km/h y rachas de 44.2km/h. La temperatura ha empezado a bajar un poco.
Mientras Julián hace estas mediciones yo estoy buscando desesperadamente solución al mástil para poder continuar. Eureka!!!!!! Los triángulos de la furgoneta tienen una base metálica. Rompí los triángulos para utilizar su base y con cinta americana junté las dos partes, la rota del mástil del generador y dicha pieza. Compruebo que queda resistente a las vibraciones, movimientos y giros. Regulo la inclinación y a continuar. He perdido mucho tiempo o me lo parece a mi. Bueno, mañana viene fuerte el viento y con suerte, si no llueve, me da tiempo a recuperarlo. Esto es una carrera de fondo. ¡Venga que lo consigo!.
A las 4:30 continúo con la radsails proII 5m. He recorrido 127km con una media de velocidad de 26.1km/k y una máxima de velocidad de 49.4km/h. El viento da de máxima 45.8km/h y la temperatura ha bajado un poco más sobre los 8-9ºC.
En algún momento las rachas me levantan la rueda delantera. Se empieza anotar el cansancio, las balizas luminosas del circuito se empiezan a confundir con las de los molinos eólicos. En la radio dan lluvias para mañana y los reflectantes de los chalecos me asustan a veces, parecen fantasmas tal y como los agita el viento. Hay un momento en el que detrás del campamento voy a “mear” y al ver tan negra la oscuridad me siento solo y temeroso. Esto da miedo. Otro susto más, así no me va a dar el sueño. Parece que estoy en el fin del mundo, la noche me come. Lo hice lo más rápido que pude y volví corriendo a la “luz”. Aprovechamos el momento para rellenar los depósitos de combustible de los generadores. Me tomé un café con leche y a continuar.
Hacia las 5:30 de la madrugada del viernes tengo que volver a cambiar de cometa. ¡Jo!, esto no se estabiliza y me obliga a perder más tiempo. Es que no voy a poder conseguirlo con tantos cambios de tallas de cometa. Como me lo está complicando el viento. Los brazos se resienten de la tensión, y en ocasiones, de las remadas que me he visto obligado a realizar. Las piernas como “Rambo”, ya ni las siento. Buenos mal que en cada cambio de cometa he realizado un mini estiramiento de los músculos más afectados. Ahora cambio a 4m radsails proII. La velocidad media la he podido mantener 26.3km/h, al igual que la velocidad máxima 49.4km/h. El espacio recorrido en este punto son 147km/h. Las rachas máxima ha subido a 50km/h y la velocidad media del viento oscila entre 35-40km/h. Es el momento de abrigarse un poco más, la temperatura es fresquita y lo estoy notando, a pesar de llevar calcetines de nieve, sudadera y polar. Ya tengo ganas de que empiece a amanecer. La vista se me está cansando, la tengo que fijar mucho en las balizas luminosas y en el circuito. No se de donde aparecen las piedras si las habíamos quitados todas.

Son las 8:19am del viernes 5 de septiembre, continúo con radsails proII 4m. En la radio siguen dando lluvia, ¡que desesperación!, me va a volver loco. Por un lado estoy deseando que den el parte, por otro lado no quiero oírlo, prefiero que pongan música para distraerme. Las orejas empiezan a resentirse de los cascos, voy a tener que quitármelos un rato para que descansen. Julián lleva un buen rato durmiendo y ni el ruido del generador le despierta. Es un buen momento para hacer una paradita rápida, apagar el generador, tomar datos y quitarme lastre del buggy. El generador que llevo detrás pesa 20kg más 4kg del combustible. En este punto sigo manteniendo una velocidad media de 26.8km/h, una máxima de 49.4km/h. Es una media buena para por la noche y entra dentro de mis pronósticos. ¡Si tengo suerte y no llueve! Tengo posibilidades, contando que el viento está subiendo. Las rachas fuertes están en 65km/h y la media sobre 30km/h. Ya he recorrido 201km. Todavía me quedan 13 horas de seguir rodando. Ya he realizado más de 400 giros. ¡Buf!, a ver si aguanto y resiste todo el material.
Hacia las 9:00 veo a lo lejos algo que me distrae la vista, es Julián (el anterior alcalde) que está paseando a los perros. El va en bicicleta. ¡Que estará pensando cuando me ha visto!!!!!. Y a las 9:30, “la aceras”, tapada hasta las orejas ya viene de regreso de su paseo matutino. Que bien, a ver si continúa pasando gente a la que saludar, esto me va ayudar.
El viento cada vez noto que sube más, ¡bien, bien!. A ver si le puedo dar caña al tema y aprovecharlo. Tengo una preocupación, a parte de la lluvia, y es que los rodamientos cada vez suenan más, espero que aguanten. Los giros los estoy haciendo lo más abiertos que puedo para no forzarlos. Los estuve reparando con Alberto Blanco el miércoles por la tarde, utilizamos un pegamento especial que me dejó. Con los saltos en buggy la llantas se han deformado un poquito en el asiento del rodamiento y lo que han ocasionado es un desgaste de un milímetro aproximadamente. Por tanto tienen holgura y en tantos kilómetros desgastarán más la llanta. No quiero ni pensarlo, pero cada vez me lo recuerda más su sonido, sobretodo en los giros. ¡Ññññññññññññ! que caca de ruido y que mala pinta tiene.
A las 10:30 el viento me obliga a cambiar otra vez de talla. ¡Con el rato tan majo que he estado!, otra vez toca cambio. Esta vez he mirado el tiempo en movimiento 9:28 horas, lo que quiere decir que en cambios, reparaciones y demás he perdido tres horas y media en un tiempo total de 13 horas. Es mucho tiempo perdido, pero no lo he podido evitar. La velocidad media la he conseguido subir a 26.8km/h y la velocidad máxima a 53.2km/h. El espacio recorrido hasta el momento son 254km. Las racha máxima de viento ahora son de 65km/h y la velocidad media de unos 40km/h. La temperatura ha subido un pelín hacia los 10ºC, pero no me quito nada de ropa. Ahora utilizaré radsails 3m para continuar. Si el viento no fuera tan racheado tenía previsto utilizar las Savage, que me ayudarían a obtener mejores medias, pero de momento continúo con rasdsails.
Este rato va bien la cosa, son las 12:30 y sigo con la rad de 3m. He conseguido subir más la media de velocidad 27.3km/h, aunque la velocidad máxima es la misma 53.2km/h. Ya he llegado a los 300km, ¡que ilusión!. Parece que poco a poco se suman los kilómetros, a ver si lo consigo.
El viento se está acelerando y ya me está empezando a poner nervioso. Julián se ha despertado y ha registrado rachas de 82.3km/h, la media aproximada del viento está en unos 65km/h. La temperatura ha subido a unos 16ºC. Esta parada la aprovecho para cambiar las pilas del GPS y volver a cambiar de cometa. Comienzo con radsails 2m.
Rodando y rodando sin parar. Ya noto demasiado el cansancio en los brazos, hombros, piernas, lumbares… Las manos se me están entumeciendo. No importa, hay que seguir. En la radio siguen dando lluvia y el cielo se ha cubierto. Van a acertar y se me va fastidiar. ¡Que desesperación y tortura!. Seguro que el viento tan fuerte que está entrando es el que trae la lluvia. Normalmente es así. No me lo quiero creer. Esto es muy duro.

A las 14:00h del viernes vienen los momentos más críticos. El viento está enfurecido y me hace derivar, me saca del circuito y encima empiezan a caer cuatro gotas contadas, que me confirman, por desgracia, que la cosa va a ponerse seria. Me veo obligado a poner líneas cortas de 10m en la radsails proII 2m. La saco y empiezo a rodar, la cometa no me va bien, ¡que pasa!, si lo tenía todo ajustado. Con el vendaval estaba la cosa peligrosa y la cometa no me responde. Me veo obligado a bajarla como puedo y ajusto las líneas. Vuelvo a empezar. Ha mejorado un poco pero sigue mal. Los rafagones me la hinchan y deshinchan, se me queda atrás…. ¡Que dolor!, no lo entiendo, estaba todo bien cuando lo preparé. En uno de esos ajustes la cometa sale disparada y me lleva para detrás haciendo un giro….. ¡Bufffffffffffff! Que suerte que no ha pasado nada. Llevo desde las 14:00h solo en las campas, Elena (mi mujer) ha venido a buscar a Julián, por la tarde tiene que entrenar, es portero de fútbol y juega en el Burgos. Voy a estar horas solo y van a ser las más críticas. Esto no me lo pueden poner más complicado. No se si desistir, me lo estoy pensando. Con el viento que hace, como suba más no voy ni a poder con las líneas cortas.
Entre todo esto analizo la situación de mi cometa y me doy cuenta que al poner las líneas cortas la catenaria de los frenos no es la adecuada. Así que como pude estiré los frenos y acorté la tracción. Con tanto viento las cometas se comportan de modo diferente, por tanto hay que regularlas de forma diferente. Efectivamente solucioné el problema y otra vez a darle. La conducción de una cometa con líneas cortas es más complicado y sobretodo en 2m de superficie. Hay que estar muy pendiente con las rachas y con los movimientos que realizas, a la mínima la preparas.

A las 15:00 empieza el chirimiri. Ya lo tengo encima. Me lo va a estropear al final, ¡que lástima!, con todo el esfuerzo que he realizado no lo voy a conseguir. Bueno, hasta que pueda continúo. A medida que van pasando los minutos se incrementa la lluvia y empieza a bajar el viento. Va a ser imposible, no hago más que pensarlo y en la radio siguen dando lluvias. La madre que los…. a los de la radio, ya me han cansado y estoy muy cansado. Y encima el viento cambia a veces de dirección obligándome a modificar el circuito. Si llego al final de un lado no llego al final del otro y viceversa. A las 16:00 tengo que volver a cambiar de cometa, esto nunca acaba. Me acerqué al box y esta vez con tranquilidad. Pensado que hacer. Comí un poco de chocolate y me encendí un cigarrillo dentro de la furgo para fumarlo tranquilo mirando las campas. En esos momentos, no se por que, se me ocurre mirar el móvil. Jonatan (Queyo en el foro), un buen amigo, me ha enviado un msm: “ánimo Proki ya te queda menos”. Parece una bobada, pero fue lo que me dio espíritu para poder continuar hasta que no pudiera más por las inclemencias del tiempo. Ya he recorrido 394km y ahora sacaré la radsails 3m para continuar ya que el viento ha bajado un poco. No deja de llover, si me pongo las gafas no veo y si me las quito tengo que mirar de lado y con un ojo cerrado, la lluvia me da fuerte en ellos. A las 17:00 veo a lo lejos una silueta, entre las casas de la izquierda del pueblo, según vas hacia el cementerio. ¿Estoy alucinando? Espero que la soledad no me esté afectando, ya queda menos para que Rodrigo aparezca por aquí. La lluvia se intensifica y cada vez se complica más. Las cometas están empapadas y yo me estoy pegando un buen baño. ¡Tengo que seguir, tengo que seguir sea como sea. Sobre las 18:00 aparece Rodrigo y remite un poco la lluvia. Me dice que va a llover mucho más y me comenta recoger lo que pueda ya que luego no puede estar. Antes de marcharse le tuve que insistir en que no recogiera nada. Le dije que ya lo haríamos Alberto Blanco y yo. Le comenté que todavía lo podía conseguir. Me miraba con cara rara. Los rodamientos cada vez sonaban más, oía ruidos en el buggy que me mosqueaban. La lluvia me está complicando las trazadas, con el suelo resbaladizo pierdo la adherencia al suelo y derivo y en los giros veo las porterías muy cerca. En una de estas he votado en un bache y al intentar corregir la trazada algo se ha roto, espero que no me obligue a abandonar. Miro hacia un lado y otro del buggy y no veo que pasa. Creo que es la barra antivuelco, los tornillos que la sujetan; espero que sea esto. Tengo los ojos agotados, me está atizando mucho la lluvia. Tengo que volver a cambiar a rad 4m, está todo empapado. La cometas tan mojadas dificultan mucho dirigirlas. El cansancio ya es agotador, los músculos tienen agujetas y en las remadas me cuesta moverlos. Lo más complicado me lo han puesto al final. ¡Que suplicio!, ¡quién me mandará meterme en estos berenjenales!. Sobre las 20:15h del viernes día 5 he superado el récord del mundo del alemán (464.2km). ¡Por fin!, un propósito conseguido. Esto ya ha merecido la pena. Pero todavía me falta 1h15’ para conseguir las 24h de Zalduendo. Hacia esta hora aparece mi gran amigo Alberto Blanco con las luces del coche. La visión está disminuyendo y la lluvia se intensifica cada vez más. El empieza a recoger los chalecos reflectantes de las porterías. Se está mojando y me fastidia por él. Hacia las 21:00h me acerco al box para cambiar de cometa y saludar a Alberto, me está dando cargo de conciencia que se moje por mi culpa. Le comento que ya he superado el récord y que tengo 471km recorridos. Me mira con cara de decirme ya está, para que más, mira como llueve y ya no ves. Me enciendo un cigarrillo y aparece una luz de un quad a lo lejos. Es Albertito que sube a ver como va la cosa. Ya siento no haberle atendido como debiera pero creo que es entendible. Entre unas palabras y otras le comento a Alberto Blanco que me queda media hora para conseguir las 24h y que si me lo permite la lluvia intentaré llegar a los 500km que es mi ilusión. Alberto Blanco me dice: ”hasta cuando quieras Carlos, yo estaré ayudándote. No te preocupes”. Que tío más genial. Cambié de cometa otra vez, como no, a rad 3m. Alberto Blanco encendió el generador del box y me puse a recorrer los últimos tramos del circuito. A las 21:28h la lluvia era intensa, mis ojos lo estaban acusando y mi cuerpo también. La cometa tiene cubos de agua encima y me cuesta moverla. Veo con dificultad el circuito, las balizas luminosas se han agotado ya no tienen luz. Con la que está cayendo es peligroso volver a montar el generador en el buggy y mi frontal no tiene suficiente intensidad para ver. Le estoy fastidiando a mi amigo y ya he conseguido el segundo propósito: rodar 24h en Zalduendo. El sitio más complicado que conozco para realizar una aventura como esta. Apenas 500m de circuito, con porterías, piedras y baches, además de su climatología; que cómo no, en esta ocasión hizo de todo. Algunos dicen que pasan las cuatro estaciones del año en un día. Bueno faltó que nevara, que ya hubiera sido el colmo. ¡Es el momento de terminar!, aún queda recoger todo.
Más de mil giros para conseguir los 477km en 24 horas en Zalduendo y en solitario. Estoy orgulloso de haber podido conseguir dos de mis tres propósitos: -Rodar 24h en Zalduendo. -Superar el récord anterior (aunque esto es lo de menos, mi intención es superarme a mi mismo). -Llegar a los 500km Espero que algún día el dios Eolo me conceda otra ocasión para poder intentarlo de nuevo y consiga mi tercer reto e ilusión. A la tercera va la vencida!!!!  Me gustaría que el relato haya sido de vuestro agrado y podáis sentir un poco de lo que he vivido en esta aventura. Gracias a todos y hasta la próxima,  Carlos J. (Proki) Enlaces:
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